lunes, 5 de diciembre de 2011

CUMBRE MUNDIAL DE LA SOCIEDAD D3 LA INFORMACION

La Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CMSI) fue una de esas grandes reuniones temáticas de las Naciones Unidas que dispuso, con muchos recursos, el enfoque sobre una temática especifica y, dentro de un ritual sui generis, invitó a las naciones del mundo a analizar, pensar y declarar con el fin de incidir en las políticas públicas nacionales desde lo global. Así ocurrió en otras Cumbres, como la de desarrollo sostenible en Río o la de género en Beijing.

Esta Cumbre tenía dos particularidades a destacar:
1) Es la primera vez que la temática es holística y tiene una visión societal amplia; no se trata de la Cumbre de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) se trata de la Cumbre sobre una nueva forma de “hacer sociedad con las TIC” (y en particular del uso de las TIC para el desarrollo – TICpD).
2) Es la primera vez que se plantea una aproximación multisectorial, con la voluntad declarada de dar tanto al sector privado como a la sociedad civil un papel oficial.

Los dos puntos cruzados dejaban esperar una búsqueda innovadora de nuevas formas de gobernanza para nuestras sociedades.

La CMSI representó un proceso de 3 años donde se realizaron cerca de 50 reuniones oficiales (entre preparatorias, ínter sesionales, regionales y temáticas) y centenares de reuniones no oficiales bajo iniciativas diversas, sin contar que Ginebra y Túnez hospedaron, además de la reunión formal de las distintas delegaciones en búsqueda de una declaración final y un plan de acción, mas de 100 reuniones paralelas. Todos esos eventos reunieron, dependiendo del evento, entre 50 y 20.000 personas y se puede estimar que el costo total (incluyendo indirectos) de este proceso debe superar los 500 millones de dólares.

En síntesis, ha sido un camino colectivo largo, complejo, costoso, transparente y valioso en varios aspectos acerca de apuestas no siempre tan transparentes, con productos decepcionantes frutos del consenso flojo y con procesos esperanzadores, portados por el dialogo.

La CMSI ha provocado que el tema de las TIC para el desarrollo (en el que trabajamos algunas ONGs como Funredes o APC desde antes de los 90) haya entrado, desde el global, y de manera descendente en las agendas políticas internacionales, regionales y nacionales, en la total indiferencia de los medios de comunicación, pero con implicaciones semánticas duraderas y con incidencias políticas posibilitadas.



 

aldea global

SOCIEDAD POSCAPITALISTA


 La vieja izquierda y la vieja derecha latinoamericanas sostienen que los próximos conflictos mundiales serán por los recursos naturales, y que la prioridad de los países de la región debería ser proteger la soberanía nacional contra los intentos de las grandes potencias de adueñarse de esos recursos. Suena bonito, pero refleja una realidad mundial que pasó a la historia hace mucho tiempo. A diferencia de lo que ocurría hace dos siglos, cuando las materias primas eran una fuente clave de riquezas, hoy día la riqueza de las naciones yace en la producción de ideas. El siglo XXI es el siglo del conocimiento.

Las materias primas no sólo dejaron de ser una garantía de progreso, sino que en muchos casos son una condena al fracaso. Para muestra, basta mirar cualquier mapa: muchos países con enormes recursos naturales están viviendo en la pobreza, mientras que otros que no los tienen se encuentran entre los más prósperos del mundo, porque han apostado a la educación, a la ciencia y la tecnología. El índice de los países con ingresos per cápita más altos del mundo está encabezado por Luxemburgo, con 54.000 dólares por habitante, que tiene un territorio minúsculo y no vende materia prima alguna. “En los siglos pasados, cuando el desarrollo económico se basaba en la agricultura, o en la producción industrial masiva, ser más grande y rico en recursos naturales, tener más gente, era una ventaja. Hoy día, es una desventaja”, afirma Juan Enríquez Cabot, el académico mexicano que fue profesor de la Escuela de Negocios de Harvard y escribió varios libros sobre el desarrollo de las naciones.







ALDEA GLOBAL

Aldea global es un término posiblemente acuñado por el filósofo canadiense Marshall McLuhan, como expresión de la exponencialmente creciente de interconectividad humana a escala global generada por los medios electrónicos de comunicación. En 1968, McLuhan publicó el libro Guerra y paz en la Aldea Global.
El término se refiere a la idea de que, debido a la velocidad de las comunicaciones, toda la sociedad humana comenzaría a transformarse y, su estilo de vida se volvería similar al de una aldea. Debido al progreso tecnológico, todos los habitantes del planeta empezarían a conocerse unos a otros y a comunicarse de manera instantánea y directa.
Como paradigma de aldea global, McLuhan elige la televisión, un medio de comunicación de masas a nivel internacional, que en esa época empezaba a ser vía satélite.
El principio que destaca en este concepto es el de un mundo interrelacionado, con estrechez de vínculos económicos, políticos y sociales, producto de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), particularmente Internet, como disminuidoras de las distancias y de las incomprensiones entre las personas y como promotoras de la emergencia de una conciencia global a escala planetaria, al menos en la teoría. Esta profunda interrelación entre todas las regiones del mundo originaría una poderosa red de dependencias mutuas y, de ese modo, se promovería tanto la solidaridad como la lucha por los mismos ideales, al nivel, por ejemplo, de la ecología y la economía, en pos del desarrollo sustentable de la Tierra, superficie y hábitat de esta aldea global.
Por otro lado, no deja de ser verdad que, como ya evidenciaba la teoría del efecto mariposa (teoría del caos), un acontecimiento en determinada parte del mundo puede tener efectos a una escala global, como por ejemplo las fluctuaciones de los mercados financieros mundiales.


[Chiste gráfico]


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SOCIEDAD DE LA INFORMACION

SOCIEDAD DE LA INFORMACION

Podemos definir sociedad de la información' como una ideología basada en los marcos mentales del progreso, el crecimiento y la modernidad, desarrollada a partir del siglo XVIII, ción sostienen que la incorporación de las TIC en todos los procesos productivos ciertamente facilita la inserción a los mercados globales, donde la intensa competencia obliga a reducir costes y a ajustarse de manera casi inmediata a las cambiantes condiciones del mercado.

Otros autores definen sociedad de la información como "la capacidad para obtener, compartir y procesar cualquier información por medios telemáticos (telecomunicación e informática), desde cualquier lugar y en la forma en que se prefiera", incluso, hay otra definición que hace referencia a que "Todos pueden crear, acceder, utilizar y compartir información y el conocimiento, en donde se desarrolle el potencial de los pueblos y se mejore la calidad de vida".

Una sociedad de la información es aquella en la cual las tecnologías que facilitan la creación, distribución y manipulación de la información juegan un papel importante en las actividades sociales, culturales y económicas. La noción de sociedad de la información ha sido inspirada por los programas de los países industrializados.

 El término sería más bien un término político que teórico, pues se presenta como una aspiración estratégica que permitiría superar el estancamiento social. Asimismo, la noción de "sociedad de la información" trae consigo una serie de disposiciones históricas que la emparentan con el cambio de mentalidad desde la arcaica a la moderna. En realidad, la sociedad de la información no existe más que en la imaginación de los utópicos tecnológicos, quienes también han soñado la alfabetización mediática como solución a los problemas del mundo. Con las cinco preguntas esenciales del Center For Media Literacy, el mundo podría cambiar.

De igual modo, la sociedad de la información lleva inscrito el marchamo libertario de una sociedad más igualitaria y más justa.

UNIDAD IV